Los niños son nativos digitales, pero no expertos en seguridad. El hecho de que manejen dispositivos con soltura no significa que comprendan los riesgos. Saben usar TikTok o YouTube, pero no identifican phishing, suplantación de identidad, contenidos maliciosos o prácticas de riesgo como compartir datos personales. La familiaridad técnica no equivale a criterio de seguridad.
La supervisión es imprescindible, pero no suficiente. La supervisión parental (control parental, revisión de dispositivos, acompañamiento) es clave, especialmente en edades tempranas. Sin embargo, la supervisión tiene límites: no puede estar presente en todo momento. Por eso debe complementarse con educación, para que el niño desarrolle autonomía y criterio propio.
Como padre explícale, háblale del tema para que su interacción con Internet sea lo más óptimo posible:
📌La Regla de Oro: “No hablas con extraños en Internet.
📌El Secreto de las Contraseñas Fuertes: “Tu contraseña es como tu cepillo de dientes.”
📌Piensa Antes de Publicar: “Una vez en Internet, para siempre en Internet.”
📌La Regla del “No Guardar Secretos” con los Padres.
📌 ¡Cuidado con los Regalos y Concursos!
El consejo más importante de todos: Mantén una comunicación abierta y sin juicios. Tu objetivo es que aprendan a navegar de forma segura, crítica y responsable, aprovechando todas las cosas maravillosas que Internet ofrece.