La Casa de Abuelos Amalia Simoni, ubicada en el reparto Garrido, en la ciudad de Camagüey, acogió una jornada de intercambio entre Joven Club Camagüey y los adultos mayores de esta institución, en un ambiente marcado por la alegría, el aprendizaje y la cercanía humana.
El encuentro propició un espacio para compartir experiencias y dar a conocer algunos de los servicios que ofrece Joven Club, con el propósito de acercar sus prestaciones a este sector de la población y favorecer el aprovechamiento de las herramientas digitales en la vida cotidiana.

Las actividades incluyeron propuestas didácticas diseñadas para estimular la memoria, ejercitar las habilidades cognitivas y fomentar la participación de los abuelos. A través de juegos y dinámicas recreativas, los presentes disfrutaron de un momento diferente, en el que aprender también significó divertirse y compartir con los demás.
La música y el baile completaron la jornada, convirtiendo el encuentro en una experiencia agradable y participativa. Las sonrisas, las conversaciones y la disposición de los asistentes contribuyeron a crear un ambiente familiar, donde cada actividad se convirtió en una oportunidad para fortalecer los vínculos y disfrutar de la compañía mutua.

Otro momento importante estuvo dedicado a la atención de las inquietudes relacionadas con los servicios digitales. Varios de los participantes se acercaron para recibir orientación sobre la instalación y configuración de las aplicaciones EnZona y Transfermóvil, herramientas que facilitan la realización de operaciones y pagos electrónicos. Este intercambio permitió aclarar dudas y ofrecer acompañamiento para favorecer su utilización de manera más sencilla y segura.
Con iniciativas como esta, Joven Club Camagüey reafirma la importancia de acercar el conocimiento y los servicios tecnológicos a las personas de edad, teniendo en cuenta sus necesidades e intereses. La atención a los adultos mayores constituye una vía para promover su participación en la sociedad digital, facilitar el acceso a nuevos aprendizajes y contribuir a una mayor autonomía en el uso de estas herramientas.

Más allá de las actividades desarrolladas, la visita dejó una experiencia de convivencia y afecto, demostrando que compartir conocimientos, escuchar y aprender juntos también fortalece los lazos entre las instituciones y la comunidad. Porque conectar con las personas es, ante todo, una manera de hacerlas sentir acompañadas y parte de una gran familia.