El Joven Club Guantánamo III no se detiene en su empeño de acercar la tecnología a todos los públicos. Como parte de la estrategia institucional de robótica educativa que tiene implementada la entidad, creó recientemente el Taller Mini-Robots Creativos, un espacio donde los niños aprenden los principios básicos de la robótica mientras construyen sus propios juguetes.
La iniciativa, impulsada por los instructores de la instalación, combina diversión e instrucción: los pequeños participantes diseñan y ensamblan pequeños robots utilizando materiales sencillos y kits didácticos. De esta forma, desarrollan habilidades como el pensamiento lógico, la creatividad y el trabajo en equipo.
La misión del Joven Club de Computación y Electrónica es, precisamente, contribuir a la informatización de la sociedad cubana, proporcionar a la sociedad servicios y productos relacionados con las tecnologías de la información, las comunicaciones y la electrónica y fomentar vocaciones científico-técnicas desde edades tempranas. El taller Mini-Robots Creativos se alinea con ese propósito, al ofrecer un ambiente lúdico y formativo que despierta el interés por la programación, la electrónica y la automatización.
“Ver la emoción de un niño cuando su robot cobra vida es la mayor satisfacción”, comentó uno de los instructores. “Con estas actividades no solo estamos enseñando oficios del futuro, sino también formando valores como la perseverancia y el ingenio”.
El taller se suma a otras acciones que desarrolla el Joven Club Guantánamo III en la comunidad Sur Isleta, como ferias de servicios digitales y cursos de computación, actualizados a la transformación digital que se desarrolla en el país. Con cada una de ellas, la institución reafirma su compromiso con la inclusión tecnológica y la preparación de las nuevas generaciones para los desafíos del mundo contemporáneo.
La robótica educativa es, sin dudas, una herramienta poderosa para transformar realidades y sembrar el amor por la ciencia y la tecnología en los corazones de los más jóvenes.