La transformación digital en Cuba es tarea de todos

Publicado por Joven Club en

Tomado de Juventud Rebelde

Nosotros. Fue esta la palabra que más se escuchó este martes en el teatro del Ministerio de Comunicaciones.Y allí ese nosotros tuvo un significado que traspasó su función de pronombre personal: junto a frases como avanzar, desarrollarnos, hacer el bien, prosperar, nosotros resumió el espíritu de una mañana inédita, la del primer encuentro con los actores económicos de la industria de aplicaciones y servicios informáticos de Cuba.
Al teatro asistieron personas de todos los orígenes. Por el Gobierno, la ministra de Comunicaciones, Mayra Arevich Marín, el viceministro primero Wilfredo González Vidal y la viceministra Grisel Reyes León, entre otras autoridades ministeriales. Del sector estatal, directivos y otros representantes de empresas. Y del sector no estatal, representantes de micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), así como trabajadores por cuenta propia.
La idea de un intercambio no fue puramente formal. Allí se vertieron ideas para que la industria cubana en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), abra puertas y se consolide como una pieza clave dentro de la economía nacional. Falta que hace, porque talento sobra. No obstante, todavía quedan vallas por saltar.
Por eso en la cita lo primero fue ponernos en contexto. Así, la viceministra Grisel Reyes León, repasó la misión y visión del Ministerio; abordó el marco jurídico que sustenta hoy la actividad TIC en Cuba con sus decretos-leyes, decretos y resoluciones; recordó los macroprogramas del sector que forman parte del Programa Nacional de Desarrollo Económico y Social 2030, y comentó sobre los objetivos y el ámbito de actuación en el que se mueve la industria.
Punto y aparte merecieron los objetivos de trabajo de este año. Y es que, recordemos, se introduce un concepto nuevo, el de transformación digital. Para eso se persigue incrementar la utilización de plataformas digitales y aplicaciones sobre internet para el comercio de bienes y servicios, así como trámites de gobierno electrónico. Se mantiene la mira en crear nuevas mipymes de base tecnológica con participación estatal; incrementar las actividades de ciencia, tecnología e innovación con impacto en la economía e interés sectorial; desarrollar tecnologías emergentes para el manejo inteligente de grandes volúmenes de datos —la conocida Big Data—; crecer en las exportaciones y ejecutar proyectos de inversión extranjera e impulsar la generación de contenidos y servicios sobre internet, entre otros.
Una vez concluida la amplia presentación, se produjo un enriquecedor intercambio en el que sobresalieron ideas, inquietudes y sugerencias para mejorar el quehacer del sector tecnológico cubano.
Avanzar, impulsar, cambiar
A las limitaciones que existen para el desarrollo de hardware en el país se refirió el trabajador por cuenta propia Miguel Portiel. Según su criterio, se deben revisar las nomenclaturas de las actividades no permitidas, pues eso frena la innovación y el desarrollo para el sector no estatal. No se trata solo de hacer software y páginas web, también debemos aspirar a desarrollos de hardware, que es el soporte de todo lo demás que se haga en el sector TIC, opinó el joven.
Al respecto, la ministra de Comunicaciones, Mayra Arevich Marín, dijo que «el desarrollo de los nuevos actores económicos se ha hecho fundamentalmente para dar más oportunidades a los trabajadores por cuenta propia. Este encuentro es para tomar las preocupaciones de ustedes, porque el objetivo que impulsa la dirección de la Revolución es de apertura, de aprovechar cada oportunidad que tiene la industria, quitar trabas que puedan frenar el desarrollo de las fuerzas productivas y, además, promover la innovación y la investigación».
Este es un proceso nuevo y requiere de la revisión de cuestiones del marco legal para que se puedan crear nuevos equipos, nuevas patentes, nuevos programas por parte de nosotros. Nosotros significa, dijo la Ministra, que la fortaleza de esta industria la vamos a tener a partir de que participemos todos. Es necesaria la integración de todos los actores.
Llamó también a crear un sitio web en el que se integren los actores de la industria tecnológica cubana para trabajar en diferentes proyectos y así lograr encadenamientos.
Otro problema fue expuesto por Miguel Jorge Menéndez, jefe tecnológico de la mipyme Guajiritos.
Menéndez apuntó que es necesario un mayor reconocimiento de la mipyme como empresa en Cuba. En ese sentido se refirió a que Guajiritos tiene como objetivo una alianza con la facultad de Matemática y Computación de la Universidad de La Habana pero, en la actualidad no existe un mecanismo para que los estudiantes puedan vincularse en una labor productiva. Se hace necesario entonces, dijo, revisar el Código de Trabajo del país, porque este no se adecua a la nueva realidad que introduce una mipyme.
También comentó sobre la importancia de impulsar el uso de la nube como tecnología para integrar aplicaciones nacionales, y valorar la manera de conectar nuestras aplicaciones no solo a la nube cubana, sino a otras que existen en el mundo para una mayor interoperabilidad.
En cuanto a este último tema, la viceministra Grisel Reyes León dijo que se trabaja en la actualidad en una nube cubana con mejores prestaciones, acorde con las necesidades que tiene la industria.
La Ministra de Comunicaciones, en continuo intercambio con los participantes, comentó que cuestiones como las relacionadas con el Código de Trabajo —y otras que surgieron vinculadas con diversos ministerios o entidades nacionales—, se revisarán con la estructura correspondiente para buscar soluciones.
Dijo también Arevich Marín que la sinergia universidad-empresas es vital en este sector. Ahí está el estado del arte, tienen muchas competencias para realizar estudios. Integrándonos más y conociéndonos, podremos hacer muchas más cosas entre todos, subrayó.
Se planteó también la necesidad de agilizar los procesos de exportación de productos y servicios. Varias intervenciones se refirieron al mecanismo actual e ilustraron las dificultades que pueden enfrentar como industria tecnológica.
Es este un sector, se dijo en el encuentro, que requiere de más agilidad para concretar las oportunidades que se presentan, especialmente cuando se trata de brindar soluciones que hoy tenemos al alcance de un clic, pero se malogran entre las normativas legales que exigen mucha papelería.
Otro llamado interesante fue hecho por el líder del emprendimiento privado Avangenio, Deivi Carmona, quien llamó la atención sobre la mirada que debemos dar al capital humano de este sector. Es importante, dijo, acercarnos a los estudiantes y hacerles ver las oportunidades que ofrece esta industria en Cuba para sus proyectos de vida.
Carmona y Miguel Jorge Menéndez coincidieron también en que se debe valorar un mecanismo que permita hacer llegar el valor de lo exportado al trabajador. En la actualidad esto se ve frenado por las conversiones monetarias y los mecanismos a los que se deben someter esas operaciones.
Mayra Estrada, de Estrada y Asociados —despacho contable de base tecnológica—, dijo en su intervención que es igualmente importante analizar cómo separar el patrimonio personal de los actores involucrados en el sector no estatal del patrimonio de las empresas que recién surgen. Se debe a que muchas de estas empresas hoy trabajan con las computadoras personales de los empleados por las dificultades para importar equipamiento —dificultad esta que también lastra el desarrollo de las empresas estatales, acotó la viceministra Grisel Reyes León.
Olemis Lang, otro emprendedor presente en el encuentro, insistió en la necesidad de vincular los proyectos de desarrollo local con la Unión de Informáticos de Cuba para crear estructuras de colaboraciones económico-productivas, y sugirió valorar la implementación en el país de una moneda digital, proceso al que podrían contribuir los nuevos actores económicos.
Lo acontecido en el teatro del Mincom es una muestra de cómo los actores económicos tienen deseos de trabajar, avanzar y prosperar por Cuba y para Cuba.
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