Henry Tavier, paciente cubano número 19 de Covid en Cuba

Publicado por Joven Club en

La noticia dada a conocer el 11 de marzo del pasado año, por los diferentes medios acerca del reporte en Cuba de los primeros casos del nuevo coronavirus, puso a la población en máxima alerta ante un virus que se sabía muy peligroso, y hasta mortal.

Se trataba de tres turistas de la región italiana de Lombardía, quienes se encontraban hospedados en un hostal en la ciudad de Trinidad, provincia de Sancti Spíritus, y que ante los síntomas respiratorios fueron ingresados en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), donde resultaron positivos al SARS CoV-2.

Días después, en nota informativa del Ministerio de Salud Pública, confirmaba el caso número 19 de contagio del nuevo coronavirus, Henry Osvel Tavier Sánchez. Ingresado enel  hospital “Dr. Luis Díaz Soto”, a la entrada de La Habana, en la tarde de aquel  lunes 16 de marzo. No tenía síntomas, pero venía de una zona de alto riesgo. Como guía de turismo a bordo del crucero MSC Grandiosa, Henry había desembarcado en varios puertos europeos: España, Italia, Francia. Otros le habían negado el atraque.

Un año después de aquella aciaga noticia Henry, nos cuenta de la experiencia. Educado y amable como es, el joven, de forma sencilla y admirable en su cuenta de Facebook, recuerda la angustiada experiencia.

Hoy se cumple un año de mi batalla contra el Covid-19. Recuerdo tantas cosas! Luego de pasar 3 días encerrado en mi habitación por voluntad propia después de mi llegada de Europa, sin un síntoma aún decido presentarme ante el médico. Cuba aún no había experimentado el duro golpe de la pandemia, los primeros casos habían sido diagnosticados sólo 5 días antes. Recuerdo salir de mi casa con un nasobuco y todos mirándome como un bicho, una amiga que encontré en el camino me quiso abrazar y la rechacé. Asombrada siguió su camino y comentó en su casa “lo diferente que estaba”. Luego comprendió que le había salvado la vida Recuerdo a mi abuela desmayándose, mi médico y amigo Israel Verde intentar reanimarla, mi madre llorando, mi celular sonando insistentemente y yo sin comprender nada. Recuerdo llorar, sentado en el piso de un cuarto de hospital y decirme : Coño Henry asere, no te puedes morir ahora. Recuerdo el miedo que sentí al pensar que mi familia pudiera estar contagiada y celebrar en mi soledad luego que eran dadas de alta negativas. Recuerdo los largos días en el hospital, solo, encerrado, mirando a través de un cristal. 28 días de una vida. Recuerdo vomitar hasta los recuerdos por reacciones a los medicamentos. Recuerdo las miles de personas que Facebook mediante me mandaban mensajes de aliento a mí y mi familia y día a día se preocupaban por nosotros. Recuerdo esos muchachos del servicio militar que demostraron más humanismo que quien debía tenerlo. A Rey y Donnay, dos enfermeros profesionalisimos y humanos que siguieron mi evolución hasta el final. Recuerdo el momento de mi alta, los otros pacientes aplaudiendo, llegar a mi casa en una ambulancia a media noche y salir la gente a aplaudirme y gritar. Pero lo que más recuerdo es que por mí nadie en Cuba experimentó la tristeza del Covid 19, sólo 3 contactos, ninguno positivo. Y aquí estoy, un año después. Esperemos que el futuro sea mejor que el presente, que la vida vuelva a ser vida, que nuestros niños alegren nuestros parques y que nuestros viejitos vivan sin el temor de morir de una enfermedad horrible. Nada me haría más feliz. Seguimos luchando, un abrazo fuerte mis herman@s y mil gracias a tod@s.”

Henry se sintió más útil luego de haber contraido el virus ; se convirtió en donante de plasma sanguíneo alegando que es la manera que tuvo de retribuir lo que tanto me dieron otros: solidaridad. Siento que estoy en la Tierra por un objetivo, por hacer un bien y que soy ahora mejor persona. Es una experiencia gratificante que queda para el futuro. Soy un cubano orgulloso de su suelo, de esta Cuba inmensa.

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