El nuevo instalador de Ubuntu, construido con Flutter, va tomando forma

Publicado por Joven Club en

Canonical tomó la decisión de apostar por Flutter como tecnología para crear el nuevo instalador de Ubuntu. La compañía fundada y dirigida por Mark Shuttleworth parece tener clara su apuesta por el kit de desarrollo de interfaces gráficas de Google para ensanchar su propio ecosistema.

El futuro instalador de Ubuntu va tomando forma y ya puede ser probado mediante una imagen de la futura entrega de la distribución, Impish Indri (21.10). Si bien esto no quiere decir que vaya a estar presente en el lanzamiento estable del sistema, todo parece indicar que Canonical se esforzará para lograr su objetivo, más si quiere implementar su nuevo instalador en Ubuntu 22.04 LTS.

Hemos decidido echarle un vistazo al futuro instalador de Ubuntu, y aunque parece que todavía quedan cosas por implementar y pulir, vamos a contar nuestras primeras impresiones sobre este software, cuyo uso a buen seguro será habitual entre los usuarios de Linux en general y los de Ubuntu en particular, los cuales se cuentan por millones.

El primer detalle que nos ha sorprendido es ver la sección Actividades habilitada por defecto, heredando de esta manera el comportamiento de la implementación base de GNOME 40 (por ahora Ubuntu 21.10 incluye la versión 40.2). Viendo cómo ha tratado Canonical a GNOME desde que decidió retomarlo como escritorio, nos suponemos que este comportamiento será modificado en la versión final.

Después de iniciar el instalador aparecen los idiomas disponibles, pocos por lo que se puede ver, y el castellano no está entre ellos, pero por suerte debería de llegar dentro de poco. El segundo paso consiste en la opción que quiere ejecutar el usuario: reparar un sistema Ubuntu instalado (que reinstala el sistema sin tocar los ficheros de configuración ni los documentos), usar la sesión en vivo e instalar Ubuntu por “primera vez”. Con el fin de indagar más, hemos seleccionado la tercera opción.

Y llegamos a la distribución del teclado, que, aparte de los cambios estéticos, mantiene en esencia el diseño de siempre. Aquí sí podemos seleccionar el castellano para que las entradas correspondan con el teclado en uso.

En los siguientes pasos hay que elegir el tipo de instalación e indicar el lugar de la instalación. Merece la pena mencionar que, al menos por ahora, no hay particionador manual, por lo que el instalador se encarga de definir por él mismo las particiones que usará el sistema.

Y para terminar con la configuración de la instalación, hemos creado el primer usuario y elegido usar el tema oscuro como el predeterminado, que en el caso de Yaru luce mejor para este servidor.

Después la instalación se realiza como de costumbre, aunque después de terminar el proceso, posiblemente el usuario se encuentre con que el botón de reiniciar (Restart) no funciona.

En resumidas cuentas, el futuro instalador de Ubuntu va tomando forma, pero todavía tiene mucho camino por delante. Además de la falta de algunas características como la activación del soporte para Active Directory y el cifrado de disco, el usuario puede ver en algunas ocasiones que el instalador no avanza tras llegar a un determinado paso por culpa de un bug.

A pesar de todo, y viendo el mes en que estamos, que tanto el sistema como el instalador necesiten de más trabajo es algo de esperar. A buen seguro el sistema será lanzado con todos los flecos corregidos, pero el nuevo instalador veremos si llega a tiempo.